¿Qué hacer para sacar a nuestros bebés de nuestras camas?: Colecho.

¿Dormimos con nuestros bebés?

Recientemente una mamá me preguntó en relación al colecho.

“¿Qué hacemos para que nuestros hijos no duerman con los padres?, si  el matrimonio desea dormir sin sus bebés o niños en la cama. Los meten y luego se agobian porque no pueden sacarlos.”

¿Dónde encontramos la solución al colecho?

Por un momento pensé en alguna fórmula mágica o libro de instrucciones de la cual no disponemos nadie, aunque algunos nos indiquen pautas en relación al sueño del bebé y dónde debe dormir. 

¿Qué necesitan nuestros bebés?

El bebé no es que lo “metamos en las camas” es que los bebés cuando nacen necesitan estar cerca de sus mamás.

Somos seres vivos que nacemos inmaduros dependientes del “otro” para terminar de desarrollarnos. 

¿Qué es la extrogestación?

Nueve meses dentro de nuestro útero y tiempo para madurar fuera y cada bebé o niño tendrá un ritmo de maduración.

¿Cosificamos a nuestros hijos?

“Sacarlos” la palabra en sí me suena a extracción de una muela, como si de una consulta de un dentista se trataran nuestras camas.

 Pareciera que cosificáramos a nuestros bebés o niños, como si de objetos estuviéramos hablando.

“Ahora colecho, ahora lo saco y ahora le meto en su cama”.

¿Lo he vivido con mis hijos?

Este tema me agobiaba mucho también hace unos años con la llegada del tercer hijo.

Necesitábamos que el mayor de 7 años durmiera solo en su cama, sin embargo, hasta los 10 años no ha pedido su propio espacio.

Y cómo padres buscábamos soluciones que nadie las tiene puesto que se trata de maduración.

Me encuentro con niños que al año duermen solos, otros a los cuatro años y así cada niño diferente.

¿Qué ventajas encontramos si dormimos con nuestros bebés? Colecho.

  1.  Todos dormimos más y mejor.
  2.  Reduce el riesgo del Síndrome de muerte Súbita del Lactante.
  3.  Los bebés lloran mucho menos se sienten más seguros.
  4.  Genera mayor vínculo entre la madre y el bebé.
  5.  Facilita el amamantamiento.
  6.  Mejora la autoestima del niño.
  7.  Más tiempo con nuestros bebés, muchas trabajamos por el día y así pasamos más tiempo juntos.
  8.  El sueño de la madre e hijo se sincronizan.

¿Cuántas horas debo llevarlo en el portabebé? ¿Hasta que edad se les puede portear? 

Son preguntas frecuentes que las familias me hacen y les respondo siempre:

  •  ¿Cuánto tiempo les podemos llevar en brazos?, ¿dónde encontramos las mismas indicaciones dirigidas a la permanencia en los carritos tumbados?.

Con el porteo sucede lo mismo van pidiendo no estar sujetos:

  • Conforme van descubriendo el gateo.
  • Después el caminar libremente necesitan moverse.

Excepto cuando están cansados o necesitan brazos y mimos, entonces nos pedirán que les porteemos, aunque tengan dos años.

¿Hasta cuando les acompañamos a que sean más independientes?

El porteo cómo el colecho no dura para siempre, se trata de acompañar a nuestros hijos en sus necesidades sin presionar, sin adelantar procesos.

Vivimos en una sociedad muy acelerada dónde buscamos que nos digan:

  • ¿cuándo quitar el pañal?,
  • ¿ A qué edad les destetamos?
  • ¿Ya debería  caminar?
  • ¿En qué mes comienzan a hablar?,
  • Si no sabe escribir con cuatro años ¿ Lleva retraso?.

¿ Qué nos pasa para agobiarnos con los tiempos del bebé?

Unida a la presión social junto con la competitividad externa e interna.

Dónde proyectamos en nuestros hijos lo que nos gustaría que fueran, sin tener en cuenta que cada persona tiene su propio ritmo.

Así como que nuestros hijos no son prolongaciones nuestras.

¿Nos sentimos presionados como padres responsables de nuestros hijos?

Cuando nos sentimos que nuestros hijos no comen a los seis meses: papillas o comida “Baby Led Weaning”, o que no alcanzan las notas escolares esperadas.

Nos sentimos angustiados y presionamos a nuestros bebés o hijos para que alcancen las metas esperadas.

¿Algo de lo aprendido como madre?

Tras once años cómo madre la experiencia me ha enseñado que debo tranquilizarme y confiar más en ellos.

Y si realmente necesitan ayuda ¿cómo podría ser en el habla o que tuvieran un retraso a nivel motor? pues por supuesto, se debe acudir a los profesionales apropiados.

¿Qué conclusión me genera la pregunta inicial?

A la respuesta de la mamá que me preguntaba al  inicio de este artículo en relación al colecho, si respondería.

Antes de ser madre:

  • Me iba de vacaciones y dormía dónde fuera.
  • Salía de marcha cuando me apetecía.
  • Disponía tiempo para ir al gimnasio todos los días.
  • Tiempo para estudiar unas oposiciones y poder estar cinco horas mínimo.
  • No preocuparme por las comidas o cenas del día siguiente.

¿Me cambio por mi vida anterior?

Afortunadamente todo cambia con la llegada de un hijo.

Y los hijos nos hacen adaptar nuestras vidas a ellos desde que nacen hasta cuando van al colegio y para el resto de nuestras vidas.

Sí comprendiéramos que no podemos volver a llevar la misma vida que antes que disponíamos de toda la noche o cama para nosotros no nos sentiríamos tan presionados.