Juego libre Juego no dirigido.

En la actualidad vivimos en una sociedad que a menudo escuchamos un lamento común en los niños de hoy en día : ” No tengo tiempo para jugar”. Vivimos tiempos veloces y donde no quedan apenas espacios para el aburrimiento.

¿Dónde queda el juego libre, el juego no dirigido, el juego no interrumpido?

Siendo el juego el I+D del niño ( investigación más desarrolló).  Necesario para su metabolismo, un juego libre imprescindible para digerir la realidad. Un juego placentero y por ello facilita el aprendizaje necesario para después ser los adultos que serán. Siendo vital para el adulto el Sueño, en los niños lo es el Juego.

¿Qué sucede con el tiempo para jugar de los niños?

Los niños cuando empiezan el colegio disponen de pocas horas para jugar. Demasiado tiempo perdido en ocasiones para ir y venir al colegio si esta lejos de casa. Muchas y diferentes actividades extra escolares que llenan el tiempo de los niños. Así como cuando llegan a casa siguen unas órdenes: a bañarse, a cenar y a dormir “que mañana es día de colé”. Y los fines de semana muchos se van a centros comerciales pero sin poder correr ni chillar “hay que portarse bien”.

¿Ya no se ven niños en las ciudades jugando solos?

 Hace unos 25 años en las calles se veían más niños solos jugando en la calle a la comba, al escondite, al churro va.Si pensamos en nuestros hijos en nuestro barrio bajando a la calle con ocho años solos pues no nos lo planteamos. Nos da miedo que bajen a la calle a jugar sin estar vigilados, “demasiados peligros”.

¿Dónde van a jugar si apenas disponen de lugar para ello?

Ahora han abierto muchos espacios privados para que los niños jueguen como una ludoteca o chiquipark dónde los podemos dejar unas horas o celebrar sus cumpleaños, con muchas normas impidiendo un total juego libre pues se tienen que ceñir a unas normas, o cuando están jugando son interrumpidos por el cuidador por un juego dirigido. Además sin dejar de ser espacios limitados.

¿Qué necesitan nuestros hijos?

– Pocos juguetes pues a mayor abundancia mayor insatisfacción. Con tanto juguete no se acaban de detener en uno, sin valorar de lo que disponen.

-Tiempo para disfrutar de su acción simbólica como es coger un objeto y pasar a la acción de simbolizar y sentir que crean una historia con un principio y un final.

-Jugar para elaborar la realidad que viven y por medio de éste aprender.

– Mas espacios para jugar y sociabilizarse.

Conclusiones

Parece que el mundo se ha vuelto loco donde prima lo Académico antes que el Juego. Vivimos en una sociedad donde se infravalora el juego, se dice despectivamente “Este niño juega mucho”” No para de jugar”. Olvidando que un niño que juega es un niño sano, si somos conscientes de la importancia del mismo y facilitándoles ese espacio para jugar de forma libre les ayudará muchísimo puesto que lo necesitan.