¿ Qué pasa cuando mi bebe no quiere ser porteado?

 

 “Portear además de las razones físicas y psíquicas que aporta, lo hacemos pq los bebés lo necesitan y les gusta estar cerca de nosotras y se tranquilizan mucho”, dije ayer en una charla.

 

“ Pues a mi bebé no le gusta ser porteado,  llora cada vez que le pongo en el portabebé.” Me dice una mamá.

 

 

 Juanito en primaria ha suspendido cuatro asignaturas, ¿le quitamos del colegio? O averiguamos que le sucede llevándole ¿a un Optometrista,  Terapeuta Ocupacional, Psicólogo o le reforzamos con actividades extraescolares?

 

¿ Qué pasa cuando mi bebe no quiere ser porteado?

  • Mi bebé presenta Plagiocefalia tras pasar mucho tiempo en la hamaca o carrito y el pediatra me ha derivado a una asesora de porteo, necesito portabebé.

A veces profesionales, amigos, o lo que leemos en las redes nos aconsejan portear y en muchos casos por necesidad.

 ¿Pero realmente queremos portear? O lo hacemos porque nos han dicho que es “mano de santo” y las expectativas son tan altas que cuando probamos diferentes portabebés y llora el bebé, abandonamos diciendo “no le gusta, adiós”.

¿ Toleramos sus lloros? ¿Nos ponemos en sus patucos y reconocemos sus necesidades?  : hambre, sueño, aburrimiento, calor , se acaba de despertar  o cortamos con un “no le gusta” .

Nos planteamos si  realmente ¿nos convence el porteo?

En ocasiones optamos por ello impulsados por “la moda que nos rodea entre los padres actuales”, pero a nosotros, no nos gusta que vayan “colgados” y pensamos que dónde mejor van es en el carrito fresquitos y estirados, en el fondo no queremos portear y proyectamos en el bebé nuestro rechazo.

  • En bebés ya un poco grandes ( 4 o 5 meses ) a veces les cuesta aceptar  la sujeción que ofrece el portabebé sintiéndose menos libres.

Si son porteados desde que nacen o a los pocos días de nacer aún están acostumbrados a la contención y sostén que les aporta el portabebé recordándoles al útero.

Sin embargo sino son porteados pronto lo olvidan y más les cuesta aceptar una mochila por ejemplo.

En estos casos aconsejo ir poco a poco hasta que se acostumbren, aprovechar cuando ha comido, cuando se ha despertado o pasear por la calle o campo, o incluso darle de mamar en el portabebé.

Otra opción sería probar una bandolera que le deja los brazos libres y en la cadera puede ir mirando , aunque no nos guste llevar un peso asimétrico, sería una opción para empezar y pasar después a una mochila o mei tai por ejemplo.

 

 “Compré una Baby Monkey y al bebé no le gusta, cada vez que lo pongo llora y solamente me lo he puesto una vez, hace un mes que no lo he vuelto a intentar”. Por lo que “no le gusta ser porteado” ” me siento insegura, me entran sudores, no atino con las tiras o los broches y me agobio”,  el bebé que conecta con nosotras también siente lo mismo, se angustia y llora, sin facilitarnos esos momentos del “no saber”.

      No nos de reparo en preguntar y averiguar qué está pasando y que nos  vuelvan a enseñar o que detecten que está pasando.

“Me acabo de sacar el carnet de conducir me falta experiencia y práctica. Si tras el examen no toco el coche en unos meses probablemente necesite volver a contactar con el profesor puesto que me muero de miedo cada vez que me siento al volante.”

  • Es importantísimo adquirir un portabebé que se adapte a la evolución de crecimiento del bebé, no es lo mismo un producto válido para un bebé que se siente por sí solo y que lo estemos utilizando con reductor para un recién nacido.
  • “Catalina ha porteado a sus cuatro hijos, pero con el quinto no puede, llora cada vez que lo coloca en el fular de tejido, recurre a mi y me manda un vídeo colocándoselo. Lo hace perfectamente, es entonces cuando deducimos que algo no va bien.”

Me encuentro frecuentemente con bebés rígidos o que presentan rigidices o que no toleran la postura vertical presentando inseguridad gravitacional.

Al colocarlos en posición fisiológica vertical se reactiva la tensión que poseen tras el parto presentando por ejemplo tortícolis congénita ocasionada a veces por partos traumáticos como el uso de fórceps o ventosas, o malas posiciones  o restricciones intrauterinas, o tortícolis posturales, presencias de rigideces en el cuello se están dando habitualmente en los bebés.

En estos casos aconsejo a las familias que acudan aun profesional sanitario y que lo valoren.

 

Concluyendo:   ¿ Qué pasa cuando mi bebe no quiere ser porteado? Acudir  a una persona con experiencia que haya porteado previamente y que haya estudiado como Profesional del Porteo.

Y por  último si llora a ver si va a ser ¿que estás porteando en una mochila no ergonómica de las llamadas “colgonas” tipo  Jané, Chicco, Baby Jorn o le ¿estás abriendo mucho las piernas con mochilas ergonómicas no evolutivas tipo manduca por ejemplo?

 

 

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